a pelo, preñando hembras reales,
otras simuladas en sus artes,
a veces germinando fetos
o pariendo espontáneos enfermos.
Donde creyentes en deidades
masacran benevolencias
y flagelan sus espaldas
arrodillados y arrepentidos pecadores.
Donde conscientes aprovechan inconscientes,
pervirtiendo inválidas infancias,
corazones puros corrompidos en rencores.
Donde la ignorancia e incertidumbre,
irrefrenables, enloquecen débiles mentes.
Donde desconfianza desenvaina ante el miedo al dolor...
¡Ayúdame!
Enséñame, que aprenderé a creer,
como declaración de amor,
que la única certeza para mí
somos tú y yo.
Severalnino's
No hay comentarios:
Publicar un comentario