BARCELONA



Anochecía con mis pasos el paseo por los jardines de Montjuic. Costaba levantar la mirada de mis pies al andar a pesar de la belleza del lugar y el fresco del aire ya no lo sentía con la sudadera de punto entrelazado cuyas mangas rebasaba mis muñecas.
Conforme descendíamos la montaña degustaba los tonos andaluces y el misterio laberíntico del lugar que impresionaba y los lugares donde el agua caía como río en cascadas que tranquilizaban con sus melodías y aromas de tierra mojada. En algunas zonas, ya próximas al destino que teníamos marcado, miradas de hombres casi en sombra intentaban robar las nuestras como invitación para encuentros furtivos. Pero Vicente y yo sabíamos a qué habíamos ido y que solo disfrutaríamos de lo que el lugar nos ofreciera.
Maravillosa salida de la visita al Teatre Lliure cuando divisamos a lo lejos el MNAC ya iluminado con aquellas luces láser que llenaban de amaneceres su cúpula.
Nos acercábamos poco a poco a la Font Mágica cansados ya nuestros pies y argumentos, cuando empezamos a divisarla tras un cúmulo confuso de gente. Se presagiaba ya la gran belleza de los chorros de agua al ritmo de música, coloreados por una iluminación majestuosa y sobrecogedora que comenzaba a poner los pelos de punta al inicio de una melodía de trompetas que deban paso a fuertes cuerdas hasta llegar a la calma del piano rota por las voces magistrales e irrepetibles de Mercury y Caballer. Ahora ya en la fuente aminoramos el paso para deleitarnos por el espectáculo, pero conforme la melodía avanzaba in crescendo hasta su estribillo, mi emoción avanzaba al mismo ritmo con la necesidad de romper, junto con sus voces, en llanto. Aceleré el paso, con intención de que nadie pudiera ni siquiera intuir la intensidad del momento que estaba viviendo. Pocas veces me había sentido tan vulnerable ni había sentido la soledad tan aplastante anhelando el haber compartido el momento en compañía del amor. Quise sujetar tu mano, pero no existía… Utilicé mis manos para tapar mi boca y suspirar profundamente. Tragué mis lágrimas sí, nadie las vio no, pero lloré, lloré como hacía mucho tiempo que nada ni nadie conseguía y su alivio me hizo feliz...

Severalnino's


EMOCIÓNATE:

2 comentarios:

neomaño7 dijo...

Me encantó el programa de cocina; ya era hora de que alguien enseñara platos originales para enseñar a los padres de tu novio, por fin el programa que todos estábamos esperando, muchas gracias Ninos o Several Ninos. Aunque al final me quedé con las ganas de conocer a ese personaje que le gusta tanto el queso.
Me tendrás que explicar cómo subes los vídeos; yo también quiero comprarme una cámara para subir vídeos con la flauta o incluso, algún programa de cocina para hacerte la competencia, jeje.
Muchos besos Nino, me voy corriendo a prepararme un bocadillo de pan de molde con jamón de york y queso al estilo several.

neomaño7 dijo...

Ah, se me olvidó decirte que yo he estado trabajando, pero sólo duré quince días, limpiando bar ajeno y, curiosamente, me cogieron a mí en vez de a una chica porque el dueño del bar era homosexual. La experiencia fue horrible. Quería que fregara hasta las paredes de un garito de bakaladeros lleno de mierda hasta los topes, me pagaba mal y poco y salí de ahí en cuanto pude y escopetao.
Más besicos.
Espero verte pronto corazón.