Polvaredas levantadas de palomas
agitando vendavales con sus alas
que tiñen tu hastiado semblante.
Rojizos tonos de tempranas horas
presagian cálidas venideras.
Tú, en tu aquejado banco, acurrucada,
adormecida por duras experiencias.
Los quebrados huesos de años en lamento
son ahora tu único sufrimiento.
Anestesiada del sentir,
queda solo en ti el pasar de los días.
Olvido que cordura mata
salvándote en sumida locura.
Pero agoniza atropello como recuerdo
desgraciado que no muere.
Y segundos golpean de nuevo el banco
donde descansabas tu gestado vientre.
Pones las manos sobre él,
como si quisieras sentir patadas que te dieran vida,
pero solo tocas tu carne envejecida.
Pobre mujer de lánguida cara entristecida.
Levanta tu cuerpo mujer,
Levanta tu cuerpo y camina…
Severalnino's
No hay comentarios:
Publicar un comentario