Desilusión despunta
a altas temperaturas
desnudando mi cuerpo.
Calores imperceptibles en celo.
Y tú no estás…
Pitones virtuales casi en mano,
al alcance de un dedo afirmativo.
Una sola tecla entre la incertidumbre de tu amor,
un único pulso,
un solo movimiento casi gravitatorio.
Un sí físicamente placentero,
químicamente justificado
por la duda de cuántos hay en tu vida.
Un no honesto o…
cobarde por las consecuencias.
Será la libido enferma
o el efecto del miedo.
Será que no me quiero
o temor a que no me quieras.
Dudo con una sola mano,
la otra la acelero…
Paro...
Sopeso furtivo encuentro
o final precipitado.
Si… No…
Agitación compulsiva,
al arrepentimiento sometida,
en el límite de blancas gotas
que la perturbación desahoga
y al corazón, aún confuso, lesiona.
Y tú no estás…
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