para impedir decirte cuánto te quiero,
aunque mil veces kamikaze me lo diga
y sangre haga de mí a un salvaje carnicero.
Reventar mis dedos carpetas del móvil
con mensajes inéditos guardados arrepentidos
por cobardía al dolor que me haga débil
si no recibo respuesta que te revele comprometido.
O que sólo haya gratitud en tus palabras,
que halago sean para tu alma perdida,
calvario que recorra mi interminable procesión,
penitente en las infinitas calles vacías de la mía.
Porque si así fuese o no sonase el teléfono
derrotado me pararé en cada mugrienta esquina,
llenaré aceras de varones sexualmente activos
y fulano gratuito del amor seré con todos ellos.
Haré del polvo un sustituto del cariño
al imaginar tu cara impuesta en sus cuerpos.
Soñaré con falsa gloria en el asco
acercándome al punto mas lejano a quererte.
Serán minutos de tu cielo dentro de mí
desplomado en el instante que abra mis ojos
y deforme el rostro en angustia al ver los suyos,
saciados de placer, indiferentes a lo que sentí.
Y en este mundo ya no importará si vivo
aunque enfermo de hipocondría tema si muero
por el sólo motivo de contemplar que escapa la suerte
de saber qué sería la vida si a mi lado te tuviese.
Severalnino's
2 comentarios:
Me gusta. Está vivo.
Gracias Victoria.
Como siempre un placer poder escribir algo que llegue o con lo que uno pueda sentir algo, por mínimo que sea.
Un abrazo muy fuerte.
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